21 de septiembre se venera a San Mateo Evangelista y apóstol

Conocido también como Leví, Mateo fue un recaudador de impuestos, un publicano, antes de su conversión. A pesar de ser judío, trabajaba como funcionario público bajo el servicio de Herodes Antipas, quien representaba a los romanos. Esta profesión era despreciada por los judíos, y los publicanos, generalmente vistos como pecadores, tenían una mala reputación.

Sin embargo, Mateo dejó atrás su oscuro pasado y se unió a Jesús como discípulo y apóstol. Después de la muerte de Jesús, centró su actividad en Judea y escribió el evangelio en arameo. En su epístola, relató una visión famosa en la que se presentaron cuatro animales simbólicos, que representaban a los cuatro evangelistas. Cuando los apóstoles dividieron el mundo conocido en cuatro partes para la evangelización, a Mateo le correspondió Etiopía, donde pasó largos años predicando el Evangelio y finalmente murió como mártir.

El rey de Egipto, Hitarco, le pidió a Mateo que intercediera para que Ifigenia, hija de un rey anterior y cristiana, aceptara casarse con él. Sin embargo, Mateo defendió que el matrimonio debe ser una decisión pura y sin coacción, lo que llevó al rey a ordenar su ejecución. Fue asesinado por un verdugo mientras celebraba la misa, con un hacha.

¿Cómo fue la historia y su muerte?.

Nacido en Cafarnaún, San Mateo, también conocido como Leví, ejercía la profesión de recaudador de impuestos antes de su encuentro con Jesús.

Mateo, hijo de Alfeo, vivía en Cafarnaún, cerca del lago de Galilea. Su trabajo como publicano implicaba la recaudación de impuestos, lo que lo hacía impopular entre los judíos, ya que se le consideraba cómplice de la opresión romana. A pesar de su pasado, Mateo respondió al llamado de Jesús y lo siguió sin reservas.

San Mateo es un ejemplo de conversión sincera y perfecta, abandonando su profesión y riquezas para seguir a Jesús. Después de un período de apostolado en Judea, donde escribió su evangelio en arameo, Mateo predicó la fe en diferentes regiones. Murió como mártir en Etiopía, donde llevó el mensaje de Cristo durante muchos años.

A lo largo de su vida, San Mateo enfocó su atención en las lecciones de moralidad enseñadas por Jesús y describió detalladamente la generación humana en la que nació Cristo, cumpliendo las promesas hechas a Abraham y David. Su evangelio es una fuente valiosa de enseñanzas morales y un testimonio de la vida y obra de Jesús.

San Mateo finalmente sufrió el martirio en Nudubaz, una ciudad en el este, y sus reliquias descansan en una iglesia en Hierapolis en Porthia, como testimonio de su sacrificio por la fe. Predicó entre los judíos durante 15 años y, posiblemente, también entre los judíos de Etiopía, dejando un legado duradero como apóstol y evangelista.

Oración a San Mateo Evangelista y Apóstol

Oh Dios, creador y salvador de todos los hombres, que en Corea, de manera admirable, llamaste a un pueblo a la fe católica y lo fortaleciste a través de la gloriosa profesión de fe de los santos mártires Andrés, Pablo y sus compañeros. Concédenos, por su ejemplo e intercesión, la gracia de perseverar hasta la muerte en la observancia de tus mandamientos.

Oh San Mateo, Apóstol de Jesucristo y autor del Evangelio que nos enseña importantes lecciones sobre la riqueza y la fe, te pido tu intercesión y protección en asuntos financieros en mi vida. Tú conociste la transformación que viene de seguir a Cristo y renunciaste a las riquezas materiales en busca de una vida más significativa.

Hoy, enfrento desafíos financieros y preocupaciones en mi camino. Te pido, San Mateo, que intercedas ante Dios en mi nombre para que mis finanzas estén protegidas de dificultades y desafíos. Ayúdame a tomar decisiones sabias y éticas en asuntos monetarios, y a ser un buen administrador de los recursos que Dios me ha confiado.

Te ruego que mi corazón esté siempre enfocado en servir a Dios y a los demás antes que la acumulación de riqueza. Que pueda encontrar la prosperidad no solo en lo material, sino también en la paz y la tranquilidad financiera.

San Mateo, modelo de conversión y humildad, ruega por mí para que, a través de la protección de Dios, mis finanzas estén aseguradas y pueda enfrentar los desafíos financieros con confianza y esperanza.

Amén.

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